¡Atención! Caso real, hoy sobre las 5 y media de la tarde….

*(suena el teléfono)

Yo: Sí?

Operadora: “Hola, le llamo de YA.COM. ¿Tiene usted ordenador en casa?” (voz femenina con acento sudamericano)

Y: “Pues… sí”

O: “Tiene usted conexión a internet en casa”

Y: “mmm… sí…”

O: “De acuerdo… verá le llamamos por si le interesa nuestros serv..”

Y: “Pero… un momento. ¿Por qué no miran antes de llamar si mi número pertenece a uno de sus clientes?… porque yo soy cliente de YA.COM”

O: “Nosotros no disponemos de esos datos, a ver si usa la cabeza. Tonto”

Y: “Tonta tú.”

(cuelga)

Ermm…. claro. Es de lógica que esta gente, de YA.COM, no disponga de mis datos, que yo personalmente di a YA.COM para que los usara YA.COM… ¿a ver si va a ser que esta chica no será de YA.COM realmente?… ¡ainss!….

Las compañías telefónicas y de internet estan en una carrera permanente por captar más y más clientes. Se ha vuelto muy común el “empujar” al cómodo usuario para que se cambie de compañía o se anime a contratar su servicio. Para esto se acude a técnicas como ir casa por casa con “comerciales” (chavales que intentan ganarse un dinero para pagarse sus estudios), o otra cosa más cómoda: llamar por teléfono a la gente y preguntar por su situación y si le interesaría contratar sus servicios.

Estas cosas requieren de una cosa: Gente. Y la gente no es “barata”, así que la compañía no tiene a sus propios trabajadores haciendo ese tipo de menester… sino que subcontrata a otra compañía especializada que generalmente malpaga y explota a una cantidad inmensa de gente que esta horas y horas al teléfono intentando captar clientes para un servicio que la mayoría desconoce. ¿Es bueno este tipo de captación por parte de una compañía? ¿Es marketing o un involuntario contramarketing?

Si lo hacen debe ser porque funciona y la gente que no es cliente se apunta, pero como sigan así lo que va a pasar es que se van a dar de baja los ya apuntados (como yo). Lo primero que he hecho es dejar una queja en el mail de sugerencias… es posible que caiga en el olvido, pero yo no olvido ;-)