Parece que cada vez más las películas de dibujos animados estan dejando su hueco en el cine a las de animación 3D, es raro hoy día ver en cartel alguna producción infantil animada que no sea 3D, y estamos hablando del sector de mercado del cine más jugoso que existe, el infantil. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que cuando un niño quiere ir a ver una película al cine “arrastra” como mínimo siempre a 1 persona (siempre suelen ser más, a veces un buen tropel), los cuales suelen ser la madre/padre/hermano/hermana/amigo/amiga/madre-de-amigo-amiga/padre-de-amigo-amiga/tio/abuela… el mercado infantil es muy rentable.
Y lo bueno, para las productoras, de las películas de animación 3D es que no tienen el aire infantil que tenían las películas de dibujos animados de siempre, tal es así que una película de animación 3D a la que se le presupone un público infantil va a verla un alto porcentage de gente adulta (un buen ejemplo es Shrek), cosa que no ocurría tanto con las películas de dibujos animados. Esto hace que el ya de por sí rentable mercado infantil se vea ampliado aún más y se creen películas de animación 3D con historia y momentos de guión o sketchs de humor orientados a un público más adulto (mientras continúan los personajes y entorno con estética y animación infantilona).
Kung Fu Panda se trata de una de estas producciones que mezcla trozos para niños y otros para no tan niños (con esto me refiero a un chiste o referencia que dudo que un chaval de 6-7 años lo entienda). Yo fui a verla, arrastrado cómo no, y no salí nada decepcionado.
Graciosa, divertida y aunque es generalmente infantil también la pueden disfrutar los no tan niños.
Nota: 8/10