Esta es una de esas películas que en principio van orientadas al público infantil pero que luego te encuentras con cosas que piensas si realmente es así… lo cierto es que gustan más a los adultos que los acompañan que al propio chavalín, que dice…

  • “Sí, el robot es muy xuli”.

  • ¿y la peli?

  • “Un rollazo, pero el robot es muy xuli, y dice… whoaaaaa”.

Pues bien, estamos ante una muy muy buena película, de las mejores del año de animación 3D. En ella encontraremos, ¡atención!, guiños constantes a 2001: Odisea en el espacio de Stanley Kubrick, un clásico de la ciencia ficción. También un gran homenaje al cine mudo, puesto que en toda la película realmente hay poco diálogo, el robot dice sólo palabras sueltas y estamos durante bastante rato viendo qué hace, como vive… mientras él no suelta poco más que ruiditos y algún grito. He de decir que esos momentos en especial son muy divertidos, el robot es muy carismático (se parece mucho al de cortocircuito) y las situaciones que crea sin diálogo son lo mejor de la película.

Pero también hay puntos negativos… los altibajos en cosas demasiado infantiles (absurdas) con otras tan “adultas” crea una especie de mezcla que deja sensación extraña a todo el público, luego he llegado a oir que la película es perfecta… hasta que salen los humanos. Coincido que la parte de la trama media-final es menos buena que la del principio por ejemplo.

En definitiva una gran película, que no es tan comercial como cualquier otra de animación 3D infantil. Es un poco más especial y te puede gustar o no… a mi hermana pequeñita, por ejemplo, no le gustó.

Nota: 8/10